IDEAS

Pintar en tela y más

¡Hola amig@s!

Ya vamos por la sexta semana de confinamiento y el agobio es máximo, así que para pasar mejor el tiempo he pensado en una actividad que no había probado hacer hasta ahora: pintar sobre tela.

Me informé sobre el tema a través de las redes sociales e internet, todo muy bonito y a simple vista muy fácil de hacer… o eso creía.

Confeccioné mis propios sellos caseros con patatas, esponjas, gomas y cartón, pero al plasmarlo sobre la tela me quedaba como un churro, como consecuencia desistí y probé con una plantilla de estarcido casera y eso me fue mejor, qué sencillo que parece cuando lo hacen otros!

Otro obstáculo con el que me encontré fue que no tenía los materiales adecuados, así que eché mano de lo que tenía en casa. En lugar de pintura para tela utilicé imprimación jeje

Los materiales fueron:

  • Cartón fino para la plantilla
  • Un trozo de tela de 44 x 44 cm
  • Imprimación acrílica blanca todo terreno
  • Pincel
  • Esponja para el estarcido

Coloqué la plantilla de círculos de cartón sobre la tela negra, apliqué la pintura con la esponja, retiré la plantilla con cuidado para no manchar la tela y  luego repasé los círculos con el pincel para conferirle una mejor terminación.

Esperé a que se secara tanto la plantilla como la tela y apliqué la segunda fila, a continuación, repetí con la tercera, cuarta y hasta terminar la quinta fila.

Así quedó el trozo de tela luego de unas horas de secado:

La verdad, es que me viene bien para confeccionar una funda de cojín para el dormitorio de los niños, me gusta mucho la combinación blanco y negro en las habitaciones infantiles.

El trozo pintado mide 44 x 44 cm, perfecto para un cojín de medidas 40 x 40 cm. Corté otros dos para formar la parte de atrás de 44 cm de alto y 30 cm de ancho cada uno. Hice un pespunte de 1 cm en ambas trozos para luego materializar la abertura de la funda.

Con una cuerda de polietileno y unos metros de cinta al bies blanco que tenía en casa confeccioné un vivo para darle un contraste al cojín. Para ello utilicé el pie de costura para cremalleras que viene con la máquina de coser.

Fijé con alfileres el vivo al derecho de la parte delantera a unos 1,5 cm de su borde y luego lo cosí utilizando también el pie de cremallera de la maquina. Hice unos cortes perpendiculares en las esquinas para facilitar su aplicación en esos sitios.

Luego de aplicar el vivo alrededor de toda la parte delantera, coloqué encima los dos trozos que forman la parte de atrás, solapándose para materializar la abertura de la funda. Fijé las tres partes con alfileres en todo el perímetro de la funda y luego pasé la máquina de coser, utilizando como hasta ahora el pie para pegar cremalleras. Esta nueva costura debe quedar lo más pegada posible al vivo aplicado.

A continuación, daré vuelta la funda por la abertura de la parte de atrás:

Y finalmente, ¡el trabajo ya está terminado!

¿Os ha gustado el resultado? Es verdad que la aplicación del vivo puede ser un poco complicada pero como ventaja se consigue un acabado más profesional.

¡Hasta la próxima idea!

Si quieres compartir tus inquietudes o experiencias no dudes en comentarlas a continuación o escribirme un email. ¡Gracias!

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