PROYECTOS

Alfombra artesanal de trapillo

Hoy, 26 de abril del 2020 es el día del niño en España y por fin nuestros chiquitines salen a tomar el aire durante una hora al día como máximo, después de 42 días de encierro en sus casas, muchos de ellos viviendo en minipisos sin la posibilidad de que les entre un rayo de sol, literalmente.

Así que para homenajearles, os traigo un complemento para ellos: los más pequeños de la casa.

Como ya he comentado en otras entradas, soy muy fan de las alfombras, aportan elegancia, calidez y personalidad a un ambiente. En particular, las confeccionadas con trapillo (tiras de tela) son ideales para los niños.

Para el desarrollo de los bebes se recomienda ponerlos en el suelo sobre una manta, alfombra etc para que ellos solos investiguen, jueguen y comiencen a gatear.

Este tipo de alfombras constituyen una muy buena alternativa a las tradiciones o de lana, ya que se pueden hacer de algodón, con los cual se evitan las alergias y son muy convenientes para las pieles atópicas.
Aquí, unos ejemplos muy bonitos con diseños infantiles:

Sin embargo, aunque me parecen fantásticas y muy bonitas no me convence cómo hacer su manteamiento y limpieza, los cuales deberán ser frecuentes ya que se trata de un producto que será utilizado por niños pequeños. Dependiendo de su tamaño, suelen ser muy pesadas, en algunos sitios proponen el lavado a mano a fin de no deformarla ni estropearla y secado al aire libre, esto es imposible en pisos pequeños e interiores, descartado!

Mientras que en otros sitios, recomiendan lavado a máquina con centrifugado lento, aunque no creo que se pueda hacer semanalmente sin comprometer la integridad física de la alfombra…
En realidad, yo buscaba una alfombra hecha de algodón y que permitiera su limpieza diaria para eliminar el polvillo, ácaros y demás pelusillas.
Luego de mucho investigar encontré esta alternativa que podría encajar con lo que estaba buscando: tejer con ganchillo sobre una malla de plástico.
En las siguientes imágenes se observa cómo se teje y avanza con el punto cadeneta: se introduce la aguja por entre las aberturas de la malla y se coge el trapillo pasándolo por las aberturas desde atrás hacia delante de la malla.

No he sido capaz de encontrar diseños infantiles y bonitos que me gustasen, tampoco encontré variedad de alfombras ejecutadas con esta técnica, una pena. A pesar de eso, decidí arriesgarme y acometer el proyecto, fue una corazonada aunque no sabía cómo iba a quedar.

Materiales utilizados y donde los compré:

  • Malla de plástico para cercados de 1 cm de abertura hay blancas y verdes, yo lo compré en el bazar chino de mi barrio, lo venden por metro y me costó 4€/metro. En el caso de las grandes superficies como Leroy Merlin o Verdecora, la venden en rollos de 5 metros como mínimo.
  • Ovillos de trapillo, en mi caso lo compré en la mercería del barrio. Si lo compráis online, aquí van algunas tiendas:
  • Aguja ganchillo nº 8-10, en función del grosor del trapillo. Se adquiere en cualquier mercería, disponibles también online. Cuando compres el trapillo, pregunta para qué numero de aguja es, incluso en las webs te indican ese dato.

Procedimiento:
Las medidas de la malla de plástico para mi alfombra fueron de 1 metro x 1 metro. Utilicé un total de 5 ovillos (1 azul eléctrico, 1 estampado, 1 crudo, 1 azul pastel y 1 azul grisáceo) de distintos colores en tonos azul y crudo de distintos grosor y textura.

Comencé con un punto cadeneta en uno de los bordes y avancé introduciendo la aguja junto con el trapillo entre las aberturas de la malla hasta completar todo el perímetro, a continuación, proseguí con la siguiente vuelta en dirección al centro de la malla (desde el borde al centro), es muy sencillo. La alfombra está compuesta por un total de 40 vueltas, empezando desde el borde:

  • vueltas de azul eléctrico.
  • vueltas del ovillo estampado.
  • vueltas del azul eléctrico.
  • vueltas con el azul pastel.
  • vueltas con el color crudo
  • vuelta con azul grisáceo.
  • vuelta con el crudo
  • vuelta con azul grisáceo
  • vuelta con el crudo
  • vuelta con azul grisáceo
  • vueltas con un azul pastel
  • vueltas con azul eléctrico
  • vueltas con color crudo
  • vueltas con el ovillo estampado.
  • vuelta con el color crudo
  • vueltas con azul grisáceo
  • vuelta con el color crudo
  • vueltas con un azul pastel
  • vueltas con azul eléctrico.

Una vez completado el circuito que finaliza en el centro de la malla, tejí dos vueltas de cadeneta con la aguja de ganchillo alrededor del borde de la alfombra para una mejor terminación y que la malla de plástico no quede expuesta en ningún momento.

En este video se explica, cómo hacerla:

Y así quedó la alfombra, con un espesor de 1 cm, muy mullida y confortable.

El proceso fue sencillo, rápido y mucho mejor de lo que esperaba. Aunque utilicé trapillo de distintas texturas y grosores la alfombra quedó muy bien terminada y homogénea.
Al ser pesada, no se resbala en el suelo, con lo cual no es necesario colocarla sobre un antideslizante.
El resultado me gustó tanto que decidí hacer otra alfombra para el playroom de dimensiones 1 x 1,5 metros 🙂

Luego de 4 años de uso, 2 niños pequeños y limpieza diaria con aspirador y semanal con vaporeta, las alfombras siguen intactas. Fue un todo un acierto.

Un aplauso al invento!

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